Ojo con los créditos revolving.

En las últimas semanas estamos observando que muchos de los afectados tienen firmados préstamos denominados “Revolving”.

Este tipo de préstamos personales tienen unos elevados intereses que, en algunos casos pueden conllevar la nulidad de alguna de sus cláusulas o incluso, de todo el contrato por su abusividad.

Desde Cañizares Abogados, colaboradores de la Plataforma, nos remiten este interesante artículo, del que acompañamos un breve extracto por resultar de interés para los afectados de la Plataforma:

Préstamos personales y créditos Revolving.

Centrándonos en los préstamos personales -los que se conceden sin hipoteca- observamos ahora, no sin asombro, cómo muchos de nuestros clientes han firmado préstamos o créditos rápidos con unos intereses claramente desproporcionados.

Es una evidencia la proliferación de créditos rápidos al consumo. En muchos casos, la financiera capta al cliente a través de anuncios en televisión, con estrategias de marketing y publicidad claramente dirigidas a crear necesidades y relativizar las obligaciones e importancia de un contrato de préstamo.

Por si todo esto no fuera suficiente, ahora nos encontramos con un nuevo producto bancario: créditos revolving. Desde luego, parece contener todos y cada uno de los vicios y malas prácticas del sector financiero. Y en muchos casos, el cliente no tiene ni la menor idea del producto que ha contratado y los altos intereses a los que tendrá que hacer frente.

Y todo ello sin olvidar que, en muchos casos, nos encontramos ante préstamos vinculados -véase el Caso Idental- a bienes o servicios que no terminan ejecutándose debidamente, lo que provoca la ineficacia del préstamo vinculado.

¿Qué son los créditos Revolving?

Se trata de un contrato de crédito o préstamo mediante el que se permite al cliente hacer disposiciones mediante una tarjeta o llamadas telefónicas, hasta un determinado límite. Todo son facilidades para acceder al crédito.

El cliente va devolviendo el préstamo mediante una cuota mensual, normalmente fija. Hasta aquí todo bien.

Sin embargo, el problema comienza cuando observamos los altísimos intereses, tanto remuneratorios como moratorios que se establecen.

No es difícil encontrar préstamos revolving con intereses superiores al 20%.

Si el cliente deja de pagar alguna cuota, el problema empieza a parecerse mucho a una bola de nieve, devengándose elevadas comisiones por impago e intereses de demora.

La consecuencia de todo ello es que, por muchas cuotas que paga el cliente, la deuda nunca termina de pagarse. Más al contrario, se incrementa cada vez más con motivo de estos elevados intereses.

Pues bien, la sombra de la nulidad en préstamos bancarios se cierne sobre este tipo de operaciones. Tanto en lo que a la nulidad de la cláusula de intereses se refiere, como consecuencia de su falta de transparencia, como en lo que al propio contrato en su globalidad se refiere, entrando de lleno en la Ley de Represión de la Usura.

Ley de 23 de julio de 1908, de Represión de la Usura.

Ya ha dicho el Tribunal Supremo, en aplicación de esta antigua Ley, que es nulo por usurario un préstamo con un interés remuneratorio del 24,6% T.A.E. Y ello, por ser manifiestamente desproporcionado con relación al interés medio de los préstamos al consumo.

El porcentaje que ha de tomarse en consideración para determinar si el interés es notablemente superior al normal del dinero no es el nominal, sino la tasa anual equivalente (TAE), que se calcula tomando en consideración cualesquiera pagos que el prestatario ha de realizar al prestamista por razón del préstamo. Por otro lado, el interés con el que ha de realizarse la comparación es el “normal del dinero”. No se trata, por tanto, de compararlo con el interés legal del dinero, sino con el interés “normal o habitual” en el mercado, pudiendo acudirse a las estadísticas que publica el Banco de España.

Si efectivamente el préstamo fija unos intereses muy superiores a los habituales, la consecuencia puede ser que, de nuevo, nos encontremos con la nulidad en préstamos bancarios.

Consecuencia de la nulidad en préstamos bancarios.

¿Y qué pasa si el contrato de préstamo se declara nulo por un juez?

Las consecuencias de dicha nulidad son las previstas en el artículo 3 de la Ley de Represión de la Usura, esto es, el prestatario estará obligado a entregar tan sólo la suma recibida. Y si ha pagado más, puede solicitar su devolución.

De esta forma, es más que posible que la demanda de el banco no llegue a buen puerto, mejorando de forma sustancial la situación del cliente.

Os dejamos el enlace al artículo íntegro.